El Modelo Minnesota se basa en los siguientes supuestos básicos:

  1. La negación de la enfermedad. El componente común entre los alcohólicos y/o adictos es que consumen demasiado. Su vida se va convirtiendo en un cúmulo de despropósitos y autodestrucción, pero el alcohólico/adicto sigue consumiendo sin mesura.
  2. El Alcoholismo (y por tanto la adicción) es una enfermedad primaria, crónica, progresiva y mortal si no se detiene. No es una enfermedad o síntoma subyacente.
  3. El enfermo alcohólico (el adicto) no es culpable (Con sus acciones no se ha buscado la enfermedad).
  4. Se contemplan las adicciones “múltiples”. Como consecuencia de la químico-dependencia. El adicto puede tener una sustancia de preferencia, pero en numerosas ocasiones, se convierte en un “quimicodependiente”, ya que sustituye su sustancia de preferencia por otra sustancia química que mantiene la adicción.
  5. El consumo de alcohol y/o droga es un síntoma de la enfermedad. Por eso, muchos profesionales cuando se elimina el consumo, creen que la enfermedad se ha curado.
El modelo contempla dos Objetivos a largo plazo:

  1. La abstinencia completa de todo tipo de drogas (y la desaparición del deseo).
  2. Crear y construir una vida de calidad física, mental y emocional con un sentido, con un propósito (ESPIRITUALIDAD).
Para ello, el Modelo Minnesota plantea una serie de metas a corto plazo:

  1. Conseguir que el adicto y la familia acepten la enfermedad y sus consecuencias.
  2. Hacer ver al adicto y a la familia la necesidad de ayuda.
  3. Identificar las conductas que el adicto tiene que cambiar para poder iniciar una nueva vida sin drogas.
  4. Empujar y motivar a la acción constructiva para desarrollar una vida diferente.
*Fuente: Recovery